¡Feliz verano!

12.4.11

“LA LEYENDA DE FATUMEH” de Gunnar Ekelöf por MARÍA AIXA SANZ

… Te has visto, te has visto hace un instante en el espejo de un hombre

‘La leyenda de Fatumeh’ (Nórdica Libros) es uno de los libros más bonitos editados jamás. Es el libro perfecto para susurrárselo al oído al hombre de tu vida, el libro perfecto para regalar como prueba de amor y lealtad, pues la ‘La leyenda de Fatumeh’, es eso, significa eso, de querer extraerle una sentido sería ese: el indisoluble hilo invisible que une dos corazones con la fuerza del amor y la lealtad, le pese a quien le pese, hasta más allá de la eternidad.
Tras un viaje a Turquía, el sueco Gunnar Ekelöf para darle vida a ese hilo, para dibujarlo construyo un collar de veintinueve poemas, cada poema es un estación de ese amor. Un amor de largo recorrido.


...tu nombre tiene el sonido de un susurro y tu figura tiene rasgos de presentimiento
Aunque el áspero muro quiera ocultarme tu presencia en el oscuro exilio mis dedos pueden seguir en el muro la grieta que dibuja tu suave perfil...





‘La leyenda de Fatumeh’ es una composición de poemas de absoluta rendición y complicidad, acompañados de las preciosas ilustraciones de Natalio Bayo, casi mágicas, casi irreales, auténticamente bellas, como lo es el bello rostro del amante, como lo es esa clase de amor. 
Querido lector, lectora, si usted en estos momentos está amando a alguien con toda el alma, como prueba de ese amor, no dude ni un instante en regalarle ‘La leyenda de Fatumeh’ en esta suprema edición en la que Nórdica Libros se ha superado a sí misma .
El amor es lealtad, el amor es generosidad. El amor es aprender cada día de la mano del otro. ‘La leyenda de Fatumeh’ es todo eso y además ‘La leyenda de Fatumeh’ viene del Mediterráneo donde se sabe que las pasiones se palpan y los colores se saborean. ‘La leyenda de Fatumeh’ debe tenerla sin lugar a dudas nuestra otra mitad. Pues es a ella a quien en realidad pertenecemos.

Tu nombre será mi susurro...

 

© MARIA AIXA SANZ

8.4.11

“EL CAPOTE “de Nikolái Gógol por MARÍA AIXA SANZ

… A partir de entonces su existencia pareció volverse más plena, como si se hubiera casado o gozara de la cercanía de otra persona; como si no estuviera solo, sino arropado por una compañera amable que hubiera decidido recorrer a su lado el camino de la vida.


Uno cuanto más lee a Gógol se da cuenta de lo mucho que le gusta este escritor. Algunos disfrutan de su relectura y otros de descubrirlo, uno de los responsables de que actualmente esto ocurra con frecuencia es Nórdica Libros, que con un atrevimiento total nos lo ha puesto en bandeja.
Nórdica Libros con sus libros ilustrados nos ha abierto el apetito hacia la literatura rusa, entre ellos la de Nikolái Gógol, ¿pues cómo resistirse a estos maravillosos textos acompañados siempre de espléndidas ilustraciones?  Es una delicia para cualquier lector y el no va más para los lectores sibaritas.
El nuevo ilustrado de Nórdica posee las exquisitas, elegantes, incluso emocionantes ilustraciones de Noemí Villamuza. Ilustradora sin parangón. No cabe duda.
En ‘El capote’ acompaña armoniosamente con sus deliciosas ilustraciones el texto de Nikolái Gógol, que encarnó en su día en la figura de Akaki ese dicho popular, que al perro flaco todo son pulgas.
A Akaki un funcionario gris de San Petersburgo, le cambia la vida durante unas horas un capote del mejor paño, a modo de espejismo, y cuyas consecuencias sufrirá toda la población peterburguesa en sus noches más frías.
Pero mejor léanlo ustedes, pues contar el relato, viene a ser como incurrir en un hecho reproblable y a nadie se le debe arrebatar su parcela de placer y leer ‘El capote’ es garantía de ello.


«Entre las ocho y las nueve de la mañana, justo cuando las calles se llenan de funcionarios que se dirigen a sus departamentos, el frio arrecia y ataca con tal violencia las narices de todos los transeúntes …»

© MARIA AIXA SANZ

También publicado en:
Revista Almiar

6.4.11

“MEMORIAS DE ÁFRICA” de Isak Dinesen por MARÍA AIXA SANZ


… Cuando vas sentada delante de tu piloto sin nada más que espacio frente a ti, te parece que te lleve en las palmas estiradas de sus manos, (…)
Cuando Denys y yo no teníamos tiempo para largos viajes salíamos hacer un corto vuelo sobre las colinas del Ngong, por lo general al atardecer.


Alfaguara  reedita ‘Memorias de África’ de Isak Dinesen: la historia de los dos amores reales, apasionados, incondicionales, auténticos, vivos, únicos e imperecederos de Karen Blixen: África y Denys Finch-Hatton.

‘Memorias de África’ es el maravilloso libro de viajes en el que Karen Blixen plasmó el amor por ambos. ‘Memorias de África’ es el libro con uno de los comienzos más popular y conocido de la literatura:

«Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías.»

Karen Blixen, la mejor contadora de historias de toda Europa, en ‘Memorias de África’ se dispuso a contarnos con palabras escogidas con dulzura y con tacto, conociendo que de su elección dependía el sabor y la textura de la historia que iba a contar: la historia de esos dos amores. Amores en mayúscula.

«Teníamos muchos visitantes en la granja. En países de pioneros la hospitalidad es una necesidad de vida no sólo para los viajeros sino para los colonos. Un visitante es un amigo (…) Cuando Denys Finch-Hatton volvía de una de sus largas expediciones estaba ansioso por hablar y me encontraba a mí también ansiosa de lo mismo, así que nos sentábamos a la mesa del comedor hasta altas horas de la madrugada, hablando (…)»

Karen Blixen empieza a escribir por culpa de la lluvia las historias que hasta entonces había contado a sus amigos en las veladas africanas. Empieza a escribirlas impulsada por Denys Finch-Hatton y por culpa de la lluvia, en África, en el continente que tanto ama y en el que vive durante catorce hermosos y duros años donde llueve de marzo a junio. Un año en que las lluvias no llegan, ella emplea sus horas en rellenar hoja tras hoja, para vaciar su cabeza del tedio, de los problemas y llenar los espacios de tiempo con palabras que tengan algún significado:

«Pero cuando la tierra respondía como una caja de resonancia, con un ruido fértil y profundo, y el mundo cantaba en torno tuyo, en todas las dimensiones, por encima y por debajo, esa era la lluvia. Era como volver al mar cuando has estado mucho tiempo lejos de él, como el abrazo de un amante. Pero un año no vinieron las lluvias. Entonces fue como si el universo te diera la espalda. (…) Por las tardes comencé a escribir cuentos de hadas y relatos fantásticos que me llevaban lejos, a otros países y a otros tiempos. (…) Cuando me levantaba y salía, afuera soplaba un viento insoportable, el cielo estaba despejado y engarzado de millones de duras estrellas; todo estaba seco.»

Pocas formas de escribir recogen tantos matices como lo hace Karen Blixen. Cuando vuelve forzadamente desde África a Dinamarca convierte su día a día, en el día a día de una escritora cuya memoria y vida se han quedado ancladas en las puertas de Nairobi, cerca de Mombassa, en tierras africanas.

«Aunque yo sé una canción de África -pensaba-, de la jirafa y de la luna nueva africana tendida de espaldas, de los arados en los campos y de los rostros sudorosos de los recolectores de café, ¿Sabrá África una canción sobre mi? ¿Vibrará el aire en la llanura con un color que yo he llevado, o los niños inventarán un juego en el cual esté mi nombre, la luna llena proyectará una sombra sobre la grava del camino que será como yo, o me buscarán las águilas de Ngong?»


Karen Blixen escribe un poco todos los días, sin esperanza y sin desesperación. La Karen Blixen que conocemos como escritora mediante su seudónimo de Isak Dinesen no hubiese existido de no haber vivido y sufrido en África. El universo no concibe un resultado diferente. Isak Dinesen es la suma de Karen Blixen más el continente africano. «El mundo no existiría sin las calles de Nairobi», escribe en ‘Memorias de África’. África le había dado la libertad y esa libertad aflora en cada página de este libro. Libertad y vida mezcladas una vez más con la literatura. Todo ello es ‘Memorias de África’. Todo ello y mucho más. Infinidad de matices, de historias, pueblan este maravilloso libro que el buen lector nunca se cansa de releer. Amores en mayúsculas. Literatura en mayúsculas. Literatura en estado de gracia.

© MARIA AIXA SANZ


*** Si alguien se pregunta el porqué del seudónimo sencillamente es porque la Baronesa Blixen se cansó de enviar sus manuscritos en Dinamarca con su auténtico nombre y que nadie le diera respuesta, hasta que utilizó el nombre masculino de Isak Dinesen con el cual se le abrieron las puertas del cielo literario.