10.4.12

“LA LIBRERÍA DE LAS NUEVAS OPORTUNIDADES” de Anjali Banerjee por MARÍA AIXA SANZ



¿Pero no es ese el fundamento de la lectura, apartarse de lo vulgar?

Hay personas que para las que leer supone la diferencia entre la felicidad y la desdicha, la esperanza y la desesperación, la vida y la muerte.




‘La librería de las nuevas oportunidades’ (Lumen) de Anjali Banerjee es una encantadora novela que extasiara a los lectores, a los amantes de los libros, a los bibliómanos, del mismo modo como extasió en su día '84, Charing Cross Road' de Helene Hanff o ‘La librería’ de Penelope Fitzgerald.
Anjali Banerjee ha sabido trasmitir en esta novela la pasión por los libros y ha aprovechado la ocasión para contar una historia de amor que surge de éstos. Podría decirse que la protagonista de esta novela es Jasmine, una ejecutiva cuya vida personal se ha ido al traste y que es requerida por su tía Ruma, la dueña de una librería, para que se haga cargo durante unas semanas de ésta mientras ella está ausente. Jasmine es la típica persona que repite hasta la saciedad esa frase absurda, que todo lector sintiendo lástima por su interlocutor ha tenido que oír mil veces: «No tengo tiempo para leer.» Sí; Jasmine es ese tipo de persona y en principio podría decirse que es la protagonista de la novela, pero resulta que no, que Jasmine ha olvidado que en su día fue una gran lectora, de esas que se esconden para leer sin ser molestadas y la verdadera protagonista de la novela, la librería, es quien se lo recuerda de una manera divertida, incluso insolente. Aportando luz a su vida y risas y felicidad a la nuestra.
La vieja librería de la tía Ruma; con sus lectores, su club de lectura, su hábitos, su disposición, sus luces, sus sobras, sus fantasmas,  sus tazas de té, su orden y su desorden, y su desfachatez imprime a la novela un aire bohemio de esos que tanto nos encantan a quienes no nos importa perdernos entre la páginas de un buen libro.
‘La librería de las nuevas oportunidades’ nos recuerda lo afortunados que somos los lectores, y lo desgraciados que son y perdidos que están aquellos que se alejan por propia voluntad de los libros y de las librerías: «No tienes que hacerlo. Basta con que te importe. Los libros son más que meras mercancías. Contienen nuestra cultura, nuestro pasado, otros mundos, el antídoto contra la tristeza.»


 © MARÍA AIXA SANZ