… Voy a intentar dejar que pase
lo que tenga que pasar (…) Si no fuerzas las cosas, si sigues tus tendencias
naturales, estarás en armonía con el Tao y todo ocurrirá como debe. Consiste en
sentir y hacer lo que te parece natural y te hace sentir bien.
‘Los secretos de la felicidad’ de
Sarah Dunn; título publicado por Alianza, es una divertidísima comedia y una
excelente novela.
Desde la obsesiva y trepidante Manhattan nos llega una trama
llena de enredos personales que perfectamente pueden tocarle la fibra al lector.
Que Sarah Dunn sea guionista de comedias de enredo es una ventaja para la trama
de esta novela. Algo que se agradece
pues ‘Los secretos de la felicidad’ es otro tipo de novela que entra en nuestra
vida como un soplo de aire fresco en mitad de la crisis. Casi que podría decirse
que ‘Los secretos de la felicidad’ es una novela necesaria en estos tiempos, un
aporte extra de vitaminas.
Sarah Dunn ha tejido esta mezcla de historias neoyorkinas
con un grupo de personajes treintañeros, que con un pie en los cuarenta, revisan
el cómo imaginaron a los veinte que sería su futuro, y ahora, ya, en el futuro,
ven lo qué han logrado y lo qué no, y desde ese punto intentan alcanzar sus
metas, sus ambiciones particulares y propias. Con el entrañable Chester a la cabeza, Holly, Spence, Catheleen, Leonard, Betsy,
Lonnie, Amanda, Marck, Jack, Alex,.., definen y defienden sus vidas y su
propia identidad. Todos ellos con un rasgo común: la búsqueda de su ración o porción
de felicidad. Algunos para conseguirla querrán controlar con sus propias manos el
destino; cuando quizás el camino es mucho más fácil, cuando quizás es todo
mucho más fácil, y nada es tan complicado, cuando quizás encontrar la felicidad
es algo parecido a dejarse llevar o dejar que la vida fluya y no empeñarse en lo
contrario.
‘Los secretos de la felicidad’ es
una magnífica novela que les hará pasar como lectores unas horas increíblemente
auténticas, divertidas y hermosas. Y que les dejara un sabor de boca único, así
que déjense llevar, vale la pena, no lo duden.
© MARIA AIXA SANZ
