14.5.13

“AL MAL TIEMPO, MEJOR CARA” de Barbara Constantine por María Aixa Sanz

 
… Él que era un tipo  algo frío, duro como una roca, que nunca se emocionaba con nada, de buenas a primeras se ha vuelto frágil. Capaz de llorar por una tontada y de conmoverse por cualquier cosa. Se le ha abierto una grieta en su corazón. O más bien una brecha, que trata por todos los medios de colmar.
 
 
Si Barbara Constantine con ‘Tom, pequeñoTom, hombrecito Tom’ nos conquistó y nos enamoró con su historia sencilla y hermosa, hace tres cuartos de los mismo con ‘Et puis, Paulette’ o ‘Al mal tiempo, mejor cara’ (título de la novela en castellano) publicada por Seix Barral.
 
‘Al mal tiempo, mejor cara’ es como también lo es ‘Tom, pequeño Tom, hombrecito Tom’ una novela pegada a la vida por tanto pegada a la esperanza y llena de luz. Ambos títulos son novelas fáciles de leer que están llenas de ilusión, confortabilidad y una magia especial, en las que Barbara Constantine demuestra cómo domina el arte de contar la vida desde su lado más positivo.
 

En ‘Al mal tiempo, mejor cara’ el protagonista es Ferdinand un jubilado que vive en su inmensa granja junto a la soledad y a su gato Masmalo. Del mismo modo como Masmalo le da la vida, la soledad se la roba, entonces decide compartir su espacio con aquellos que quizás no lo tienen, rescatando el viejo y añorado trueque. Sin proponérselo Ferdinand cambia su vida y la de otros para bien y crea un hogar para otras personas que están y se sienten tan solas como él. Ferdinand convierte una idea que para nada es descabellada ni utópica en una alternativa y Barbara Constantine nos demuestra dándonos de nuevo una lección de vida que: la solidaridad y la generosidad están al alcance de la mano, solo hay que tener voluntad para llevarlas a cabo; que querer es poder; y que otras formas de vivir son posibles. El gratificante mensaje que lleva consigo esta enriquecedora historia hace de ‘Al mal tiempo, mejor cara’ una brillante novela que es de torpes perdérsela. Créanme.

 


© MARIA AIXA SANZ

8.5.13

“LA VIDA SIMPLE” de Sylvain Tesson por MARÍA AIXA SANZ



«La última caja es una caja de libros. Si me preguntaran por qué vine a encerrarme aquí, respondería que tenía lecturas atrasadas. (…) Los libros son iconos. Por primera vez en mi vida leeré un libro de una sola vez.»
De este modo comienza el diario que Sylvain Tesson escribió durante los seis meses que permaneció sólo en una cabaña cerca del lago Baikal, en la estepa rusa a treinta grados bajo cero de temperatura. Un lugar y unos días donde su actividad se redujo a leer, sacar agua, escribir y servirse té. Un lugar y un tiempo donde aprendió que la soledad devuelve el goce de las cosas, donde aprendió a matar el deseo de futuro. ‘La vida simple’ (Alfaguara) es el diario íntimo de este geólogo francés, un diario que escribió sentado tras el ventanal de su cabaña de tres metros por tres para luchar contra el olvido, para darle un suplemento a la memoria. «Si uno no guarda registro de sus hechos y gestos, para qué vivir. Las horas pasan, cada día se borra y la nada triunfa.» El lector encuentra en este escrito el viaje interior que realiza Sylvain Tesson cuyas paradas o hitos son los libros que lee, las reflexiones a las que le aboca su entorno y la contemplación de la naturaleza que le maravilla día tras día.

© MARIA AIXA SANZ
 

1.5.13

“LA SEÑORA PARKINGTON” de Louis Bromfield por MARÍA AIXA SANZ


… Era como si el impulso del Mayor de protegerla y resguardarla se hubiese convertido en una pasión.

 

Para aquellos que hayan leído la espléndida novela de Edith Wharton ‘La edad de la inocencia’, les será familiar ‘La señora Parkington’ (Lumen) de Louis Bromfield, pues perfectamente ‘La señora Parkington’ podría ser la historia del arribista banquero, sin escrúpulos, Julius Beaufort que a golpe de talonario consigue penetrar en el círculo más elevado, exclusivo y clasista de New York. Uno de los personajes de ‘La edad de la inocencia’ comenta con sarcasmo algo así como: «un día veremos como una de nuestras hijas se casa con un bastardo de Julius Beaufort.» Comentario que produce el escándalo en sus oyentes. Pues bien, en ‘La señora Parkington’ ya estamos en esa época en la que se producen de forma habitual y común matrimonios con los hijos y nietos de tipos sin escrúpulos, estafadores y especuladores que han ascendido y comprado su posición social con el dinero obtenido de negocios turbios y que pasean a sus amantes por las calles de New York. ‘La señora Parkington’ es la historia del Mayor Augustus Parkington, uno de esos estafadores, y la señora Parkington es la viuda, una anciana multimillonaria de ochenta y cuatro años que salió del viejo oeste con una mano delante y otra detrás junto a Gus Parkington. 
Una vez conocidos los personajes principales realizo la siguiente pregunta por su importancia, por el papel que desempeña en la historia ya que sin él no habría narración, ya que en este título es una pieza activa y no pasiva: ¿Quién es el lector en esta novela, qué posición ocupa? El lector es en esta novela el testigo de los tejemanejes de esta pareja para trepar y hacerse más que ricos, es el testigo de una clase decadente y otra nueva que surge de la nada, el testigo del poder del dinero y de como La señora Parkington, Susie Parkington, es consciente de cómo ese dinero que tanto cambió la vida de su esposo y de ella ha hecho inmensamente desgraciada a su descendencia por ello decide tomar cartas en el asunto y equilibrar la balanza. Pero además de testigo el lector se vuelve significativo y de vital importancia más que en otras novelas ante las sabias reflexiones que la señora Parkington realiza a lo largo de la narración y si éste tiene mucho bagaje, mucha experiencia en sus espaldas, mucha vida vivida y cierta edad se convierte en personaje y crea una complicidad con la dama narradora, con la cual no  puede evitar compartir pensamientos y reflexionar sobre ellos, lo cual hace de ‘La señora Parkington’ una novela inolvidable.
 
© MARIA AIXA SANZ
 

25.4.13

"EL HOMBRE QUE DIJO ADIÓS" de Anne Tyler por MARÍA AIXA SANZ

 

Ay, Dorothy era única entre las mujeres. Única en su especie. ¡Dios, qué vacío dejó al marcharse! Me sentí como si me hubieran borrado, como si me hubieran partido en dos. Entonces miré hacia la calle y la vi allí de pie, en la acera.

 

La culta, inteligente, respetuosa distancia de Anne Tyler, que aplica y rige su vida con el exterior; no dando entrevistas, ni discursos, ni  clases, ni presentando sus libros, puesto que no ve ninguna relación entre ser novelista y ese barullo, ya que incluso le incomoda saber la opinión de sus lectores; es la distancia que le permite proteger su interior, mimarse como contadora de historias y mirar para comprender desde cierta perspectiva el comportamiento y las actitudes de la gente; y también es la misma distancia con la que sus personajes se enfrentan al mundo.

Con diecinueve novelas en su haber, Lumen acaba de publicar su último título: ‘El hombre que dijo adiós’, tras haber publicado ‘Reunión en el restaurante Nostalgia’ y ‘El tránsito de Morgan’. En ‘El hombre que dijo adiós’ la distancia o asilamiento voluntario de sus dos protagonistas Aaron y Dorothy posee la misma textura culta, inteligente y respetuosa de Anne Tyler. Aaron y Dorothy la pareja protagonista de ‘El hombre que dijo adiós’ forman un microuniverso, un mundo propio en el que nadie más cabe, en el que uno se lo cuenta todo al otro y le sobra el resto de la gente. Aaron y Dorothy juntos están completos y la distancia que marcan con sus congéneres es un tanto a su favor, es una suma no una resta.

Anne Tyler en su obra subraya la importancia y la solidez del individuo y de su independencia; la hermosura de su singularidad y rarezas frente al resto; el respeto a su forma de estar y entender el mundo en su aislamiento.

Y del mismo modo como  a Aaron y a Dorothy las palabras les sobran y el silencio o una mirada o tener al otro cerca les basta para sentirse bien y felices en ‘El hombre que dijo adiós’, Anne Tyler, nos da a entender que cada uno en su manera de vivir la vida atesora un amor que es su raíz y una pasión que como la savia le recorre todo su ser y le hace único.

Leer a Anne Tyler es todo un placer.
 
© MARIA AIXA SANZ

20.4.13

“LA LISTA DE LOS NOMBRES OLVIDADOS” de Kristin Harmel por MARÍA AIXA SANZ




… Porque la hacía pensar en la promesa que le hizo el amor de su vida de que la amaría mientras hubiese estrellas en el firmamento.

 

‘La lista de los nombres olvidados’ (Martínez Roca) de Kristin Harmel es una novela compacta, espléndida, armoniosa y conciliadora. Su protagonista Hope una pastelera afincada en Cape Cop, con un mandato de su bisabuela Mamie tiene que viajar al pasado y tejer con sus hilos el presente tanto de ella como de toda su familia para reorganizar su vida. Ese viaje al pasado de Hope le sirve a Kristin Harmel para explicarnos y explicarse a sí misma la historia y en un acto cálido y conciliador demostrarnos como el mundo podría ser un lugar mejor si las gentes dejasen de dividirse y ponerse etiquetas pues todos somos hijos del mismo Dios, como apuntan varios de los personajes de ‘La lista de los nombres olvidados’. La novela sazonada con una gran historia de amor verdadero que la vuelve más amable narra la crueldad de los hombres y el espíritu de supervivencia que existe en cada ser humano. Olvidar para sobrevivir: Sí. Aunque todos ellos aprenden que para entender el hoy es necesario saber de dónde venimos y mirar de frente al pasado y al olvido para de ese modo poder seguir cada uno con su vida. ‘La lista de los nombres olvidados’ es una valiente novela que nos da una lección de convivencia y de humildad, dos virtudes, más necesarias que nunca en este mundo tan globalizado y a la vez tan divido en el que nos  ha tocado vivir. ‘La lista de los nombres olvidados’ demuestra que una vez no fue así y es hermoso pensar poder volver a aquel entendimiento donde las religiones no separaban a nadie. Algo que ocurre en esta espléndida lectura plagada de  sensacionales personajes donde Kristin Harmel por encima de todas las cosas ha hallado y nos ha ofrecido la armonía.

© MARIA AIXA SANZ

15.4.13

“LA LECTORA DE JADE” de Frédérique Deghelt por MARÍA AIXA SANZ



«Desde hace muchísimo tiempo, soy una gran lectora. Asidua, amante de los libros, podría decirse. Sí, así es. Los libros fueron mis amantes, y con ellos engañé a tu abuelo, que nunca supo nada durante toda nuestra vida en común.» (…)  «Voy a releerlo, y serán dos grandes placeres: redescubrirlo y acordarme del día en que lo descubrí por primera vez. Placer y memoria del placer.» (…) «Me acuerdo de cómo me fascinaba el milagro de los buenos libros leídos en el momento adecuado de la vida. Eran los que salían de la estantería justo cuando yo necesitaba respuestas para una pregunta existencial.» (…)  «A veces la memoria me traiciona, y  no recuerdo si lo que he aprendido es gracias a la gente que he conocido o a los personajes de las novelas que he leído.» (…) «Lo he vivido todo, tengo mil años y eso se lo debo a los libros.»

Con reflexiones como estas sobre la pasión por leer Jeanne, la abuela de Jade, deja a Jade boquiabierta; en ‘LA LECTORA DE JADE’ (Principal de los libros) de la escritora francesa Frédérique Deghelt. Jade, una joven parisina refugia en su piso de París a su abuela Jeanne, para salvarla de la estancia en una residencia. Para su sorpresa la que creía que era su abuela, una campesina amante de la naturaleza, de los huertos y jardines, madre, esposa y cocinera sobre todas las cosas del mundo se destapa como una grandísima lectora. Frédérique Deghelt en su cuarta novela ha puesto el acento en dos generaciones de lectoras y mujeres, y el contraste entre ambas resulta enriquecedor. La abuela a la nieta le cuenta como los libros le abrieron los ojos, como leer le dio aplomo en un tiempo en que a la clase obrera le estaba permitido aprender a leer pero no leer y menos leer literatura; y la nieta busca en su abuela las respuestas a las preguntas que se hace para encarar el futuro.

‘La lectora de Jade’ es una espléndida novela que no se queda en la superficie sino que invita a reflexionar sobre la velocidad del mundo de hoy en día y sobre las privaciones de otras épocas; y es también una oda a la lectura que va a deleitar a los amantes de los libros, los que sienten auténtica pasión por la lectura pues atesora como un regalo la historia de Jeanne, una hermosa historia que merecía ser contada y Frédérique Deghelt lo ha hecho.

© MARIA AIXA SANZ

11.4.13

“AROMAS” de Philippe Claudel por MARÍA AIXA SANZ



ABETO, ACACIA, AFTERSHAVE, AJO, ALAMBIQUE, ALQUITRÁN, ARENISCA ROSA, AULA, BODEGA, ¡BUM!, CANELA, CANNABIS, CARBÓN, CÁRCEL, CARROÑA, LA CASA DE LA INFANCIA, CEMENTERIO, COL, CREMA SOLAR, DEPURADORA, DESPERTAR, DROGUERÍA, DUCHAS COLECTIVAS, ESTABLO, ESTIÉRCOL, ÉTER, FUEGO DE CAMPAMENTO, GAULOISES Y GITANES, GIMNASIO, HABANO, HABITACIONES DE HOTEL, HENO, HUMEDAD, IGLESIA, JABÓN, JERSEY, LLUVIA DE TORMENTA, MOTOR DE DOS TIEMPOS, MUERTE, MUNSTER, NIEBLA, NIÑA DORMIDA, NOVIAS, PANTALÓN DE PESCA, PECES, PELUQUERÍA, PISCINA, POMADA, RASTROJOS, RÍOS, SÁBANAS LIMPIAS, SALSA DE TOMATE, SEXO FEMENINO, TIERRA, TILO, TORREFACCIÓN, TORREZNOS, TÓRTOLA, UMBELÍFERAS, URINARIOS, VEJEZ, VERDURA, VIAJE  son las cosas, lugares, personas y situaciones que representan los distintos aromas u olores más significativos en la vida de Philippe Claudel.
En un acto de desnudez total el gran escritor francés, el mismo que nos deleitó con ‘EL INFORME DE BRODECK’ y nos apasionó con ‘ALMAS GRISES’ o nos dejó inmóviles con ‘LA NIETA DEL SEÑOR LINH’, ha escrito una serie de relatos para mostrar de qué está hecho su mundo y quién es en realidad Philippe Claudel.
‘AROMAS’ (Salamandra), es el libro de relatos que recopila toda su vida, es un libro que por supuesto va a maravillar a los incondicionales de su prosa rica y efectiva.

© MARIA AIXA SANZ

2.4.13

“LA JOVEN DEL ACANTILADO” de Lucinda Riley por MARÍA AIXA SANZ



‘La joven del acantilado’ (Plaza & Janés) es la hermosa y profusa novela de la irlandesa Lucinda Riley, en la que todo cuadra con el punto y final, desde la voz que la narra hasta la semilla de la propia historia. ‘La joven del acantilado’ transcurre en Cork, Irlanda, aunque a veces la narración abandona el espléndido paisaje irlandés de Cork para trasladarse a Londres y a Nueva York, todo ello para contarnos la historia de dos familias que a lo largo de los tiempos van entrelazándose  hasta nuestros días: los Lisle y los Ryan. Dos familias en las que generación tras generación están presentes el ballet y la generosidad; y en la que como en un bucle ambas familias siempre y sin redención se ven abocadas a vivir lo mismo que vivieron sus antepasados. Si a principios del siglo veinte las protagonistas fueron Anna y Mary, en el presente lo son Aurora y Grania. La de ‘La joven del acantilado’ es una historia contemporánea que mira al pasado para entender el presente. Es una historia sobre mujeres. Sobre la fuerza que les otorga a las mujeres el amor. Lucinda Riley ha escrito una magnífica y sólida novela, de esas que gustan a los lectores que sienten pasión por los secretos de familia y que les encanta averiguar como la historia de los antepasados imprime una huella perdurable en las generaciones posteriores; además es la novela ideal para los lectores que les gusta mezclar el placer de la lectura con alguna lágrima y alguna sonrisa, para esos que les agrada que los finales ni sean felices ni tristes sino equilibrados como lo es en sí misma la vida.

© MARIA AIXA SANZ

21.3.13

“PICOVERDE” de Monica Cantieni por MARÍA AIXA SANZ


‘Picoverde’ es la original y hermosa historia de Monica Cantieni que Minúscula ha publicado en su colección Tour de Force. ‘Picoverde’ es una novela muy sensitiva y visual, donde lucen los colores y se saborean los sabores y los aromas; aunque también es una  novela de descubrimiento e iniciación, y de fraternidad y entendimiento entre abuelo y nieta. Picoverde, la muchachita protagonista de la novela, tras ser adoptada empieza a gravitar en un mundo nuevo donde todo es un descubrir. De modo que la sociedad, la comunidad de vecinos, las fronteras, las guerras, los políticos, las controversias, la vida y la muerte, los funerales, las comidas, la amistad, las canciones, el amor, los cementerios, el zoo, los huertos, las guitarras, los besos, los actores, los sueños, las flores, en definitiva todo lo que puebla la vida, para Picoverde es motivo de curiosidad, de querer entender el porqué, el cómo y el hasta cuándo. Y entre todas las cosas que despiertan su curiosidad destacan las palabras y el profundo amor que siente por ellas. Picoverde de las palabras quiere conocer, no ya sólo su significado, sino que las quiere conocer del derecho y del revés; lo cual ya marca de por sí el destino de esta historia, de su protagonista y de los lectores.

© MARIA AIXA SANZ

12.3.13

“BHIMAYANA. Experiencias de un intocable” de VV.AA por MARÍA AIXA SANZ



Durgabai Wyam, Subshash Vyam y Srividya Natarajan, son los ilustradores que junto al periodista S. Anad han creado este bellísimo libro que homenajea y cuenta la vida del activista indio Bhimrao Ramji Ambedkar quien luchó hasta su muerte por los derechos de los descastados.
Bhimayana. Experiencias de un intocable’, libro editado por Sexto Piso, está construido en forma de novela gráfica siguiendo un hilo extravagante e ingenioso que necesita la colaboración activa del lector; lo cual convierte esta propuesta literaria en un todo dinámico, hermoso y enriquecedor.

© MARIA AIXA SANZ





 

“EN UN TRIS TRAS” por MARÍA AIXA SANZ



Hoy traigo a Reseñando una idea que cuando llegó a mi me pareció estupenda. Desde Algemesí, Valencia, han puesto en marcha un proyecto que agudiza el ingenio y la imaginación; del mismo modo como en su día lo pensé sobre ‘Destroza este diario’. Las cajitas de ‘En un Tris Tras’ que podéis ver en la imagen, contienen todo lo necesario para elaborar un muñeco según la imaginación y el arte de quién se disponga a llevarlo a cabo. Si bien los amigos de Algemesí han elaborado la idea para los más pequeños, yo personalmente he visto en él, una oportunidad para todas esas generaciones de madres y abuelas que en su juventud asistieron a clases de corte y confección, para que ahora se diviertan y conviertan sus trabajos en regalos. De modo que ‘En un Tris Tras’ se convierte en una garantía de horas de ocio sano, donde se ejercita la imaginación, la habilidad y el ingenio. Y el resultado como siempre en caso de las manualidades es único, es decir, en este caso, en el caso de ‘En un Tris Tras’ no habrá otro muñeco igual en todo el mundo pues cada uno lo fabrica a su imagen y semejanza. ¡Disfrútenlo!

*Si quieren más información o adquirir las cajitas les dejo el enlace de su web: EN UN TRIS TRAS
 
© MARIA AIXA SANZ 

11.3.13

“LA LISTA DE MIS DESEOS” de Grégoire Delacourt por MARÍA AIXA SANZ



‘La lista de mis deseos’ (Maeva) del francés Grégoire Delacourt es una historia sencilla por lo cotidiano; rica por su calidad y humanidad. Los pilares en los que se sustenta la novela son el amor hacia las pequeñas cosas y la lealtad y la fe en el amor. Jocelyne la protagonista de ‘La lista de mis deseos’ es una enamorada del amor y de las historias de amor como Bella del Señor, ella siempre ha querido tener su propio Solal, su príncipe, e incluso ve rasgos de él en su marido Jo. Dueña de una mercería y de una apacible vida en Arres, no desea ningún cambio en su entorno; pero de la mano de su amado Jo, su marido, le llega uno brutal en forma de traición. Jocelyne experimenta entonces en su propia piel como no hay ningún amor que sobreviva a la traición. Tras ello no le queda otro remedio que resurgir de las cenizas, pasar página y volar. ‘La lista de mis deseos’ es una historia de aprendizaje, de madurez, de dejar de soñar y despertar a la fuerza por eso esta novela es tan maravillosa porque retrata la realidad tal cual es en la vida real. Grégoire Delacourt con Jocelyne ha conseguido dibujar a la mujer en toda su plenitud y con todos sus matices. El éxito de esta novela también reside en la plasmación de la fortaleza de la mujer, de sus principios y sus valores. ¡Excelente!
 
© MARIA AIXA SANZ

3.3.13

“LAS CENAS DEL CLUB DE LOS SÁBADOS” de Amy Bratley por MARÍA AIXA SANZ



Alevosía ha publicado ‘Las cenas del Club de los Sábados’ de la británica Amy Bratley; una comedia contemporánea ambientada en Londres cuyo contexto desenfadado encierra sin esperarlo un tema sustancial en la vida de todos: las segundas oportunidades en las relaciones sentimentales.

Amy Bratley para ello ha creado un concurso para un suplemento dominical de un periódico, que trata de que cuatro desconocidos se inviten a cenar durante cuatro sábados seguidos en sus respectivas casas con tal de ser valorados por los otros como cocineros y anfitriones; Eve una de las participantes del concurso se ve en ese brete cuando se presenta en su casa y en su vida un ex, que no duda en pedirle una segunda oportunidad. La escritora británica utiliza esas cuatro cenas y  a Eve para tratar un tema que no le es ajeno a ningun lector: ¿Hay que dar una segunda oportunidad a un viejo amor?

El argumento de ‘Las cenas del Club de los Sábados’ es un territorio común, es una de esas jugarretas que nos hace la vida cuando nos pone ante viejos amores para comprobar en nuestra propia piel si todavía queda algo y quedan ganas; o si por el contrario ya está todo dicho, y ya no hay más que decir.
En el trancurso de la novela todos los allegados de Eve le darán su opinión, y el lector se verá en la tesitura de reconocerse en los personajes o en recordar su propia historia. ¿Vale la pena empezar de nuevo una historia con alguien que ya te ha defraudado anteriormente? ¿Vale la pena seguir apostando por una relación que ya una vez resultó fallida? ¿Acaso no es abonar un terreno que no da más de sí? ¿Se puede olvidar y obviar el daño que a uno le han hecho? ¿Se puede confiar de nuevo? ¿Es autoengañarse sobre algo que se conoce de antemano como terminará? ¿Es mejor pasar página? ¿Hacer borrón y cuenta nueva? ¿Es lo más sensato y lo más inteligente seguir cada uno con su vida puesto que ya no hay vuelta atrás, ni un futuro juntos?

Del mismo modo como cada lector conoce la respuesta según su propia experiencia; Eve, la protagonista de esta novela intentará contestarse a todas esas preguntas que se le plantean. ¿Será pragmática o sentimental? En la lectura de ‘Las cenas del Club de los Sábados’ está la decisión de Eve. Nosotros sólo podemos acompañarla silenciosamente en su descubrimiento, en su personal travesía. 

© MARIA AIXA SANZ

23.2.13

“LA ECUACIÓN DEL AMOR” de Isabelle Coudrier por MARÍA AIXA SANZ

Lumen ha publicado una de esas magníficas novelas, excelente para desconectarse del mundo y recuperar el placer de la lectura. Las 911 páginas de ‘La ecuación del amor’ de Isabelle Coudrier en francés ‘Va et dis-le aux chiens’ permiten envolverse en ese placer sin igual que encuentra todo buen lector ante una buena novela, permiten hacer ‘clic’ y desconectarse de todo para vivir pendiente de Sylvia y Louis. 911 páginas que se devoran en un suspiro puesto que la calidad de la novela y los hilos con los que la francesa Isabelle Coudrier ha cosido esta historia  lo permiten, ya que Coudrier no pierde en ningún momento el rumbo, ni la idea inicial de la misma, la semilla o el germen. Por tanto ‘La ecuación el amor’ se torna en una sólida y magnífica novela, brillantemente resuelta, hilvanada con elegancia y sin disgregaciones que molesten al lector o le hagan perder las ganas. Lo original y magnético de esta novela es su protagonista Sylvia Delaunais, una heroína de nuestro tiempo, tal como la describe uno de los narradores de la historia, una mujer pragmática, matemática, que aplica la lógica y la racionalidad a todos los aspectos de la vida, desmenuzándolos hasta encontrar la razón o el porqué. Es su manera de encarar la vida y de afrontar los miedos que todos arrastramos. Sylvia Delaunais es una persona valiente; y como contrapunto para que el lector admire a esta mujer, Isabelle Coudrier crea a Louis Schlessinger un personaje arribista, hipócrita que para esconder los mismos miedos; en vez de crear, destruye; en vez de dar, quita; en vez de amar, daña; en vez de apostar, reniega. ‘La ecuación del amor’ se produce cuando estos dos seres que en principio no tienen nada en común se cruzan en ese punto tan frágil, efímero e incomprensible que es el amor. Entonces el pragmatismo y la racionalidad de esa mujer admirable que es Sylvia por aceptarse tal cual es, puede convertirse en la salvación de Louis. Pero solo Louis será el responsable de ser salvado o no, si tiende la mano, si pide ayuda o si por lo contrario renuncia a Sylvia aun sabiendo que ella es lo único que le importa del mundo, aun sabiendo que su mayor miedo es que ella le abandone para siempre. El lector entra en el juego queriendo descubrir: ¿Hasta dónde es capaz de llegar Louis con su hipocresía, su farsa, su autoengaño? ¿Hasta cuándo será capaz de aguantar y no rendirse a la evidencia? Pero ‘La ecuación del amor’ no es sólo eso, es también un homenaje al cine; a una Europa acabada; a las distintas formas de entender y afrontar la vida; al intelecto, es decir, a la capacidad humana para comprender y razonar; al entendimiento; a la inteligencia; al amor sin sexo; al lastre genético que todos llevamos con nosotros al nacer; a los secretos de familia, etc. Y como una perla, como un regalo o como una dadiva, las fascinantes y maravillosas fugas de Sylvia a Davos y al sanatorio de ‘La montaña mágica’ de Thomas Mann.

Sencillamente un conjunto magnífico. Una novela sublime. Una novela de esas que el lector al cerrarla se dice a sí mismo: «Ojalá todas las novelas que me quedan todavía por leer sean como esta.» 

© MARIA AIXA SANZ